Archivo | septiembre 2016

LA HIJA DEL SULTÁN

 

Tarifa, año 711.

 Tariq es un sultán de origen bereber, con más de 7000 hombres cruzó la bahía de Algeciras, dispuestos a conquistar el sur de Al-Andalus.

Con valentía y poder, desembarcaron a la costa sur. Implantaron su cultura y conquistaron lo que ahora conocemos como, Tarifa. Nombre del poderoso sultán.

Tariq tenía una hermosa hija. Una mañana bajó al arroyo, hacía calor y fue a darse a un refrescante baño. Justamente en la orilla cuando introdujo el pie en el agua, sintió un dolor muy fuerte a la altura del tobillo. Fresán, nombre de la doncella no podía soportar el dolor, era una sensación muy fuerte. La doncella se desmayó. Un joven guerrero visigodo, iba con su regimiento cuando descubrió a la hermosa mujer. Sin pensarlo dos veces bajó del caballo y fue a socorrer a la doncella. Observó unos pequeños agujeritos a la altura del tobillo derecho. Comprendió que había sufrido una picadura de víbora, una serpiente muy común por esa zona del valle.

Sostuvo en brazos a la doncella y se la llevó al campamento visigodo, ubicado al norte de Algeciras. La bella mujer estaba muy enferma, incluso daba ciertas convulsiones. En el campamento había un curandero con cierto conocimiento en medicina natural. Durante varios días, la doncella estuvo en el campamento visigodo. Su padre, el sultán estuvo muy preocupado por la ausencia de su hija. La estuvo buscando por toda Algeciras, y su queridísima hija sin aparecer. Pronto vino la desesperación y no había noticias en toda la comarca.

En el campamento visigodo, la doncella fue recobrando y recuperando sus ganas por vivir, el curandero había logrado extraer el veneno de la serpiente y había mejorado su estado de salud. Joest, el guerrero que había encontrado a la doncella en el arroyo. Se había preocupado tanto, incluso sentía cierta atracción hacia ella.

Pasaron varios meses y Fresán decidió visitar a su padre.

El sultán no podía creerlo, su hija frente a él. Pensó que jamás la vería. Pero la fe, nunca hay que perderla.

Fresán y su padre estuvieron varios años en Algeciras, Joset, no podía aguantar sin la doncella, y no dudó en ir a por ella, entró en la alcazaba.

Fue arrestado por varios soldados del sultán.

Cuando Fresán vio al visigodo, contó a su padre, que había salvado su vida. Pero el sultán prohibió su amor.

-Me parece bien que hayas salvado la vida de mi hija, por ello, perdono su vida. Pero no puedo consentir ver a mi hija con un visigodo. Agradezco su valentía, pero ordeno que os marchéis –dijo el sultán.

-Señor, entiendo que somos de dos religiones distintas, pero para el amor no hay barreras. Quiero a su hija, y será feliz junto a mí, voy a respetar sus creencias, simplemente quiero estar con ella –dijo Joset.

-No puede ser, mi hija debe casarse con un bereber, no con un cristiano. Os sugiero que os marchéis –aclaró el sultán.

El joven visigodo no tuvo otra elección que marcharse.

La doncella se pasó días llorando, quería estar junto a su amado, no le importaba sus creencias, simplemente lo amaba, era feliz junto a él. Intentó convencer a su padre, pero consiguió que se enfadara más con Joset. Un día organizó a su ejército y fue en busca de los visigodos, estaba convencido que había que acabar con esos cristianos.

Cuando el sultán salió hacia el norte de Algeciras, su hija cogió un atajo y llegó antes al campamento visigodo. Joset decidió huir hacia Toledo.

La doncella tenía claro abandonar Tarifa y empezar una nueva vida con el joven visigodo.

Su padre acabó con todos los visigodos, excepto Joset. Un soldado omeyo informó que había visto a su hija huir hacia Toledo. El sultán se había enfurecido tanto que decidió ir a Toledo.

Joset y Fresán estuvieron viviendo a las afueras de Toledo. Consiguieron una felicidad eterna incluso tuvieron a una hermosa hija llamada, Serda.

Cuando su hija cumplió los ocho años de edad fue secuestrada por el propio sultán.

Joset consiguió un nuevo ejército y fue en busca de su hija a Tarifa.

Hubo una lucha encarnizada, pero el guerrero visigodo consiguió liberar a su hija y volver a Toledo.

El sultán recobró la conciencia y se dio cuenta que su hija era feliz y pidió perdón. Y permitió la unión entre musulmanes y cristianos en Algeciras y todas la zona sur de Tarifa.

 

LA CRUZADA DE LOS INFIELES

 

Enciendo una antorcha para iluminar mi alma. La oscuridad en la noche nos hace ciegos a todos. Estuvimos caminando durante varios días, aunque parte del ejército está sumamente desmotivado.

Bernardo de Claraval ha dado un pequeño discurso en plena calle. Quiere reclutar hombres para el ejército. ¡Dios nos llama!

Esa es su frase de bienvenida, aunque no creo que Dios nos llame para una batalla. No tengo otra elección que aceptar, por el bien de mi familia. A mi alrededor hay miles de soldados, sin experiencia, pero con el paso del tiempo, se harán invencibles guerreros. Ya he mencionado anteriormente, estamos ante la noche infinita, un silencio sepulcral, tan sólo los aullidos de un lobo en las montañas más distantes.

Según Bernardo, vamos alcanzar la gloria, porque luchamos por conseguir los Santos Lugares. Se ha proclamado la II Cruzada. Hace tres días salimos del castillo, Witmad, en Dijon (Francia)

Algunos de mis amigos tienen los pies cansados y con grandes llagas. No hemos descansado, es injusto. No hemos comido, y la gente comienza a quejarse. Estoy mucho más delgado.

El papa, Eugenio III llevó un gigantesco ejército, estaba bastante nutrido y sus soldados pararon a descansar.

No entiendo, soy francés y el rey Alfonso VIII de Castilla me ha reclutado, al igual que mis amigos para su ejército. El lema, llegar a Jerusalén, ya que está en manos de los musulmanes.

Hay más reinos para luchar, Inglaterra, Portugal, León, Sacro Imperio Romano Germánico y muchos condados como, Barcelona, Flandes, Saboya, Lorena, Borgoña, Provenza y muchos más. No he contabilizado cuanto somos, pero alrededor de unos 80.000 soldados.

El rey Alfonso ha visto que estamos muy débiles y ha ordenado a descansar. He mantenido amistad con algunos caballeros Templarios, aunque también hay, Hospitalarios y Teutónicos. Están muy bien organizados. Según cuentan, vamos a luchar contra los Almohades y Almorávides. Hay un líder llamado, Ibrahim Ibn, por parte de los Almohades, es bastante astuto y es complicado de derrotar.

La noche fue magnífica, mi gran amigo, Fernando, un fiel monje templario me ha dado mucha fuerza y sobre todo fe en mí.

Hemos hablado durante toda la noche, he aprendido mucho de él.

A primera hora hemos desmontado el campamento y hemos partido hacia Occidente. Hemos cruzado Turquía y muchos hemos acabado quemados por el sol. Nuestros rostros son morenos y abrasados. Mis amigos tienen quemadura en la piel, no tenemos nada para protegernos. Los Templarios, Hospitalarios y Teutónicos van muy protegidos.

Este diario ha quedado plasmado, alguien lo leerá y sabrá la verdadera crudeza del ser humano. No puedo seguir escribiendo, solamente un objetivo, he aprendido muchas cosas, sobre todo el lado espiritual. Probablemente, muchos de nosotros no regresaremos a nuestros hogares, pero quiero dejar claro, nos han engañado a todos.

Por mucho que miro al horizonte, veo una tempestad de flechas impactar contra nosotros, gritos desgarradores y sangre fluye por la arena dorada del desierto.

No tengo fuerzas para escribir, perdonad… no veo nada, sólo mucha paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN BUSCA DE CRON

 

Reino de Alsón, año 709.

El Reino de Alsón está situado en las altas tierras de Artilus, una zona rodeada de montañas y densos bosques. Este reino fue conquistado generalmente por vikingos. Se asentaron a principios del año 670. Llegaron en Drakkar varias familias, montaron un pequeño poblado costero, y fueron creciendo a mayor número, hasta que los vikingos conquistaron las tierras altas de Artilus, allí fundaron el reino de Alsón.
El reino creció tanto, tras la muerte del rey Chot, su primogénito, Cron, fue quien se encargó del trono. El pueblo no estaba muy contento con él. Era una persona egoísta, sólo quería grandes tesoros y llegar a lo más alto de Asgard, el lugar donde habitan los Dioses.
Alcil, es el hermano de Cron, el pueblo quería como rey a Alcil, era tranquilo, bondadoso, totalmente diferente a Cron. Se ocupaba de la gente más desfavorecidas. Creó un ejército para proteger al reino de posibles bárbaros, que se asentaron en la zona oeste de Artulus.
Cron era mayor que Alcil, siempre hubo disputas entre los hermanos, pero una mañana, algo cambió en el reino de Alsón. Cron había desaparecido, los guerreros que habían acompañado al rey, habían sido asesinados.
Alcil habló con su madre, la reina, Wilda.
-Madre, algo ha pasado a Cron, no ha vuelto. Salió muy temprano, está anocheciendo, es muy raro que no esté en Alsón.
-Has ido a su habitación, o a los establos, seguramente estará cepillando a su caballo -dijo la madre.
Alcil, dio una vuelta por los establos, después fue a la habitación de Cron, no estaba en ninguno de los dos sitios. Por pura intuición llamó a tres guerreros y fueron en busca de Cron.
-Pienso… algo ha ocurrido a mi hermano, a pesar de nuestras diferencias, le quiero.
Había recorrido unos kilómetros de Alsón, cuando vio a los guerreros de Cron muertos.
-¿Qué ha pasado aquí? están todos muertos, mi hermano no está entre los guerreros -dijo Alcil.
-Mejor será que regresemos al reino, no me gusta nada. Reunamos a un buen grupo de guerreros -dijo Sande, su amigo inolvidable de la infancia.
-De acuerdo, vayamos rápido, creo que mi hermano ha sido raptado -dijo Alcil.
Alcil regresó y habló con su madre.
-Madre, mi hermano ha sido secuestrado. Sus hombres han muerto. Voy a reunir a mis mejores hombres y voy a partir en busca de Cron.
-Hijo… no puede ser… Cron es valiente, estará bien… Odín lo proteja -dijo su madre angustiada.
-Madre, lo traeré sano y salvo, pero hay que salir ya -repuso Alcil.
Alcil tenía una mujer, siempre han estado enamorados desde muy jóvenes, Berít. Ella es una gran guerrera siempre ha acompañado a Alcil. Ambos reunieron a medio centenar de guerreros y salieron en plena oscuridad. La noche era oscura, sin luna, las estrellas parpadeaban en la inmensidad del firmamento.
Berít y Sande iban a la cabeza del ejército, junto a Alcil. Los tres contemplaban muy detenidamente cada uno de los paisajes por donde pasaban.
-No puedo creer que mi hermano haya desaparecido. Es fuerte, sabe defenderse. Pero no quiere decir que algún bárbaro haya atacado a mi hermano. Ellos tienen un asentamiento hacia el oeste de Artilus. Son muy fuertes, tenemos que ir con sumo cuidado -explicó Alcil.
-Conozco bien a los bárbaros, son capaces de cualquier cosa, vayamos a indagar -dijo Sande.
-Cariño mío, vayamos con cuidado, estas tierras están plagadas de animales salvajes -admitió Berít.
Los guerreros vikingos pasaron toda la noche cabalgando, atravesando bastos bosques de pinos y abetos. Un gigantesco oso atacó a uno de los guerreros, casi lo despedaza con sus grandes zarpas. Simplemente tiene unos arañazos a el brazo derecho.
Todos han actuado rápidamente y acabaron con la despiadada bestia.
La oscuridad de la noche era absoluta, los guerreros tuvieron que encender algunas antorchas.
-Creo que será mejor que apaguemos las antorchas, los bárbaros pueden vernos y atacarnos por sorpresa -admitió Alcil.
Los vikingos siguieron cada vez más lejos, los bosques eran terroríficos. Una gran columna de humo se vio a lo lejos, habían llegado al campamento bárbaro. Dejaron atrás a los caballos. Caminaron muy despacio y permanecieron ocultos entre unos matorrales. El campamento estaba fuertemente vigilado.
-No veo a mi hermano, debe estar en esas cabañas -dijo en voz baja Alcil.
-¿Cómo tienes pensado entrar ahí? Esos bárbaros son enormes -dijo Sande.
-De momento vamos a esperar… no he visto a mi hermano. He pensado entrar solo. Quizás es mejor localizarlo y después actuar -dijo Alcil.
-No, es imposible, no vayas solo, esos gigantes te matarán -dijo Sande.
Cerca de ellos oyeron grandes pisadas, era un guerrero bárbaro, estaba dando una ronda. Los vikingos tuvieron que tirarse a la hierba y raptar hasta alejarse del lugar.
Las pisadas eran enormes, cada vez más cerca. Al parecer no era un bárbaro, sino un gran y hermoso alce.
Los vikingos quedaron más relajados, por un instante hubo cierta tensión.
Alcil se aproximó al campamento cada vez más. Cuando varios bárbaros dieron la ronda, aprovechó para entrar y mirar por las cabañas.
El resto de los vikingos esperaron agachados.
Los bárbaros dormían. No encontró a su hermano por ninguna parte. La desesperación era cada vez mayor.
Faltó una cabaña por revisar, desde la ventana pudo ver a un bárbaro, estaba despierto. Era un guardián, estaba vigilando a Cron, estaba atado a un gran poste de madera.
Era hora de actuar, de una manera rápida y contundente. Alcil tiró una piedra dentro de la cabaña. El bárbaro salió de inmediato. Cuando iba a dar la vuelta a la cabaña, Alcil le golpeó fuertemente a la altura de la nuca. El fornido bárbaro intentó defenderse, pero el golpe fue certero.
Cron estaba muy débil. Tenía los ojos cerrados.
-Tranquilo hermano vengo a salvarte.
Alcil lo desató y ambos corrieron al exterior del campamento.
Los bábaros dieron la voz de alarma.
Los vikingos prefirieron entrar en el bosque y correr hacia Alsón.
Los bárbaros rastrearon todo el bosque, eran auténticas bestias. Alcil abrazó a su hermano.
-Gracias hermano por salvarme, siento ser tan cruel -dijo Cron.
Los vikingos se alejaron muchísimo. Al amanecer llegaron al reino de Alsón.
Berít estaba muy orgulloso de su gran amor. Wilda se emocionó al ver a los dos hermanos abrazados.
-Hijos, estáis en casa, vayamos a celebrar vuestra bienvenida. Odín me ha oído.
Los dos hermanos abrazaron a la madre, pero no se dieron cuenta que los bárbaros habían entrado en Alsón, estaban destruyendo todo a su paso.
-¡Nos atacan los bárbaros! -gritó uno de los guerreros.
Los vikingos montaron un gran despliegue para defender a su reino.
Los bárbaros capturaron a Wilda, pero entre Cron y Alcil impidieron otro secuestro.
-Queremos Alsón, es nuestra tierra -dijo el jefe de los bárbaros.
-Los vikingos llevamos mucho tiempo en estas hermosas tierras. vosotros tenéis que iros. Defenderemos nuestro reino a muerte. No tememos a la muerte -gritó Alcil.
-Te propongo un combate a muerte. Si vences, estas tierras serán vuestras para siempre -dijo Kos, el jefe de los bárbaros.
-No le haga caso cielo. Va a matarte -dijo Berít.
-No tengo otra elección, lo haré por mi pueblo. Voy aceptar el reto -dijo Alcil.
Cron levantó la mano.
-Déjame a mí hermano. Soy yo, quién debo a mi pueblo una disculpa, voy a luchar contra él -dijo Cron.
Alcil respetó a su hermano y rey.
Cron comenzó el combate.
Vikingos y bárbaros rodearon a los dos luchadores, como si se tratara de gladiadores.
Kos cogió a Cron por la cintura y apretó fuertemente. Cron cayó en la arena.
No se movía, cuando el bárbaro iba a pisotear su cabeza. Alcil saltó en el aire derribando al bárbaro.
Puños, patadas y más puños, el joven Alcil golpeaba hábilmente, el bárbaro no pudo levantarse del suelo. Estaba totalmente destrozado y el valiente Alcil había vencido.
Los bárbaros trataron a Alcil como a un Dios, y se marcharon de Artilus, hacia el sur.
Cron fue salvado por su hermano, él mismo ofreció a Alcil como rey de Alsón.
-Gracias hermano, gracias por perdonar todo lo que he hecho. Me he dado cuenta de hacer el bien y tú lo haces días tras día, por eso has vencido al malvado Kos. Te quiero hermano.
Los vikingos crecieron a nivel económico y se convirtieron en los comerciantes más importantes de la historia. Construyeron más Drakkars e incluso fueron grandes exploradores de los mares.
Alcil fue el rey más joven de Alsón. Inteligente y bondadoso.

EL CABALLERO DE RASTRE

 

Rastre es una ciudad al sur de Escocia. La guerra de los cien años ha concluido. Ha sido un auténtico desastre. Muchas ciudades y pueblos han sido destruidos por culpa de las batallas, Escocia ha quedado hundida para siempre. El rey Rotter, no sabe cómo poder levantar Escocia. Un noble caballero procedente de Rastre se ha presentado ante el rey, está muy preocupado por su reinado y sus gentes.
Los reinados que han participado en la interminable batalla han sido: Reino de Portugal, Reino de Francia, Reino de Inglaterra, Corona de Castilla, Corona de Aragón, Reino de Navarra y algunos ducados como; Bretaña y Normandía. Todos estos reinos fueron enfrentados entre sí. Una media de 50.000 muertos y sólo para un propósito, conquistar el máximo de tierras.
Escocia estaba dominada por numerosos castillos. Inglaterra había quedado casi destruida. Por los que los que los hombres de Inglaterra entraron en Escocia para conquistar nuevas tierras.
-Majestad, os veo muy preocupado. He visto las tierras del norte y del sur, están destruidas. Algunas tropas de Inglaterra han entrado y se han desplazado hacia el este. Ha concluido la batalla, ahora viene lo peor, la hambruna y la miseria, tenemos que salvar nuestra nación, por el bien de nuestra gente. Como caballero amo a mi reino y voy a luchar por ello.
–Caballero, gracias por tu valentía, pero Escocia ha sido hundida, no podemos levantar las ciudades y pueblos. La gente está asustada, me he quedado sin ejércitos y la hambruna está empezando a expandirse –comentó el rey.
–Esta guerra ha durado mucho tiempo, hoy ha concluido, por lo que tenemos que ayudarnos entre todos. He visto como miembros de mi ejército han muerto, mi familia, no tengo a nadie, pero no voy a quedarme de brazos cruzados, vamos a luchar por conseguir la paz y el bienestar en Escocia –dijo el caballero.
-Gracias caballero, quién eres, nunca os he visto por aquí. Estoy muy triste, mi familia han muerto, lo único que queda son castillos deshabitados, pero veo que sois un hombre muy fuerte y de ideas muy claras, lucho por mi nación, por las tierras de mi familia, tenemos que viajar por toda Escocia e ir reclutando a gente, para construir un nuevo ejército y poder reconstruir nuestra nación –explicó el rey.
-Por eso mismo he venido, sé que Escocia ha sido destruida por Inglaterra, Francia y la Corona de Castilla. Hoy mismo vamos a empezar a construir una nueva Escocia –comentó el caballero.
14 de septiembre de 1453.
El rey y el caballero salieron de Worter, al norte, estaban decidido convertir Escocia en un reino levantado, primeramente por sus gentes y después sus ciudades.
De Worter salvaron a muchas familias enfermas, los hombres se adiestraron en el ejército y poco a poco, el rey fue creciendo hasta convertirse en un rey de gran poder.
El caballero fue nombrado consejero del rey, ambos siguieron recorriendo el norte, este, oeste y sur de Escocia. Los pueblos fueron reconstruidos y la nación creció económicamente. Algunos combatientes de la resistencia de Inglaterra fueron expulsados, Inglaterra fue condenada por ataques indeseables. El rey Enrique VII murió y explotó la multitud, la gente volvieron al caos y el reino quedó destruido.
Jerog de Rastre, el caballero del rey Rotter, fue nombrado conde de su pueblo. La gente lo quería y una mañana decidió ir a Inglaterra, intentar salvar a toda esa gente, porque el pueblo no tiene culpa de esta mortífera e interminable batalla.
El rey siguió en Escocia, levantando sus ciudades y creciendo en población.
Jerog entró en Inglaterra, estuvo años reconstruyendo las ciudades y convenciendo a sus gentes que reinara la paz.
Jerog consiguió una Inglaterra hundida y desesperada y en un reino de paz.
El caballero del rey volvió a Escocia y fue felicitado por sus gentes, por su rey. Un hombre de valor y coraje, convirtió dos reinos destruidos, en reinos cargados de gente buena. La gente motivada comenzó a construir nuevas casas, nuevos ejércitos y nuevos castillos.
Quien lucha por la libertad de su pueblo, será venerado. Lucho con el corazón, lucho por esas miles de personas que murieron en la batalla, entre ellos mis padres y hermanos.

Jerog de Rastre, año 1465.

LOS HERMANOS DEL HAMBRE

 

Toledo, año 1200.

Selé y Fild son dos hermanos huérfanos. Desde muy pequeños se quedaron sin padre, años después falleció la madre. Selé, niña de 15 años y Fild, su hermano mayor, de 18. Siempre han vivido en la calle, siempre ayudando en el mercado de la ciudad. Con lo que ganaban, tenían para ellos comer. Eran honrados y bondadosos.
Una mañana, muy temprano, estaban los dos hermanos ayudando a una familia de comerciantes. Selé estaba colocando cajas frutas, cuando dos fornidos jinetes golpearon a la joven. Fild estaba dentro de una carreta, salió y se enfrentó a los jinetes.
-¿por qué golpean a mi hermana? No está haciendo nada malo.
Uno de los jinetes bajó del caballo y le propinó un golpe en la mandíbula con su puño derecho. El joven cayó al suelo mareado y aturdido. Selé lloraba protegiendo a su hermano.
-No le golpeen por favor, simplemente estamos ayudando para ganar algo de dinero. Vivimos en la calle –dijo Selé.
-No queremos en la ciudad a ladrones, vi, como vos cogía una naranja. Encima sois de Francia, no os queremos aquí –dijo el jinete.
-Simplemente estaba ordenando las frutas. Somos franceses, mis padres murieron y simplemente estamos sobreviviendo del hambre –dijo Selé.
El segundo jinete extrajo una vara de madera, iba a golpear a Fild, cuando un señor, intervino valientemente.
-Si golpeas al joven, soy yo, quien golpee tu rostro, voy a comentarlo al rey, Alfonso VIII está en la ciudad, creo que estáis abusando de unos jóvenes indefensos –dijo el señor.
El jinete fue hacia el señor, éste esquivó al jinete y le dio un fuerte golpe en el rostro. El jinete cayó al suelo violentamente; el otro jinete montó en su caballo y huyó hacia las calles de principales.
Los dos jóvenes agradecieron al señor su ayuda.
-Hola, me llamo Sebastián, soy vuestro tío. Llevo años buscando a mis sobrinos.
Los jóvenes no podían creerlo. Era el hermano de su padre.
-Encantado señor, gracias por ayudarnos de esos jinetes. Vos golpea muy bien –dijo Fild.
Sebastián abrazó a los dos y dijo orgulloso.
-¿Queréis venir conmigo? Vivo a las afueras de Toledo.
Los jóvenes hablaron con los dueños del mercado y ganaron 100 Florines, con ese dinero tenían para comer toda la semana.
Sebastián llevó a los dos jóvenes a su casa. No sabía que su tío, era el conde de Ocaña. Vivía en una lujosa abadía, con criados, campesinos y algunos guardias.
-Todo esto es mío. Me lo he ganado con esfuerzo y mucho trabajo. Me enteré de lo de mi hermano, por eso estuve mucho tiempo buscando a mis sobrinos, por casualidad fui al mercado y os reconocí. ¿Dónde estáis viviendo?
-Tío. Desde que murió nuestro padre, dos años después, murió nuestra madre. Llevamos cinco años viviendo en la calle. Ayudamos a los comerciantes para ganar algo, para poder comer –dijo Fild.
-No es posible, a partir de ahora podéis vivir aquí –dijo Sebastián.
Los hermanos no podían creerlo, dormir en una cama, hacía años que no descansaban cómodamente.
-Gracias tío. No sabemos como agradecer todo lo que estás haciendo por nosotros.
Los hermanos optaron por vivir en la casa. Una noche, Selé estaba en la habitación. Entró su tío y dijo.
-Nunca he visto una joven tan hermosa.
Ella estaba un poco nerviosa y tímida.
-Muchas gracias Tío.
Por la mañana Selé lloraba. Su hermano estaba extrañado.
-¿Qué te ocurre?
-El tío, quiero irme de aquí.
-Cuenta, ¿ha pasado algo?
-No puedo… ha sido todo muy sucio, me odio… -expresó Selé.
-No entiendo, te sientes sucia, estamos en un lugar muy lujoso. Tenemos comida, no pasamos frío y estamos bien atendidos.
-Hermano, el tío ha abusado de mí.
-¡Cómo! Explica… el tío ha estado toda la noche con vos.
-Estaba haciendo mi cama, cuando entró. Me dijo que era muy guapa. Él tocó mis partes íntimas y la verdad me sentía bien, pero no quería, él me obligó –dijo Selé.
-Tenemos que marcharnos de aquí. Vamos ya, ahora duermen –dijo enfadado Fild.
-Aquí estamos bien, no quiero volver a la calle.
-¿Prefieres aguantar los abusos de tu tío?
-Hermano, es bueno conmigo, solamente toca mis partes, nada más –dijo la joven.
-Pero, por favor, no puedes permitir eso. ¡Vas a estar aguantando esos abusos! No lo voy a consentir –dijo Fild.
Por la mañana el tío fue a la ciudad. Los hermanos aprovecharon para escapar.
Cuando el tío regresó, lo guardias le informaron.
-¿Mis sobrinos se han marchado?
-Sí señor. Iban en dos caballos –dijo el guardia de la puerta.
Sebastián fue en su caballo en busca de sus sobrinos.
Los dos hermanos estaban descansando en un río cercano.
El tío habló con Fild.
-No es lo que parece. Estoy enamorado de Selé. Además ella fue consentida.
Fild se levantó para golpear a su tío. Sebastián dio un golpe en el vientre del joven.
-Tranquilo, creo que eres muy valiente y tienes carácter, como tu padre. Selé, me confirmó que está enamorado de mí –dijo Sebastián.
Ella, así confirmó.
-Hermano, le quiero. Él puede darnos todo –dijo Selé.
-La riqueza no es todo. No puedo creer, pero si puede ser papá –dijo Fild.
Los tres volvieron a la abadía. Los días fueron pasando y Fild estaba convencido de estudiar y ser caballero del rey Alfonso VIII. Llegó el día de abandonar la abadía. Su hermana prefirió quedarse con Sebastián, incluso tuvo un hijo.
Fild eligió la vida en la corte y fue nombrado caballero. Ambos buscaron la vida por separados y buscaron la felicidad a su forma.
El 12 de septiembre de 1208. Fild apareció en la abadía. Su hermana tenía el rostro morado, acababa de recibir una buena paliza de Sebastián.
-No puedo creer, que hayas aguantado todos estos años, por no estar en la calle. Ese niño es vuestro. Es imposible que hayas aceptado vivir así –dijo Fild.
-Hermano, lo siento, pero no puedo vivir en la calle, aquí tengo todo lo que quiero –dijo Selé,
-Pero hermana, si es agresivo, no puedes quererle, voy hablar con él –dijo su hermano.
Sebastián estaba cepillando sus caballos.
-Eres hijo del Diablo. ¿Cómo eres capaz de pegar a mi hermana? Voy a darte que te mereces –dijo Fild mientras golpeaba a su tío.
-Eres caballero real… pegas fuerte joven.
Sebastián cogió por el cuello a Fild e intentó asfixiarlo.
-Eres buen caballero, pero no lo suficiente. Estuve con el rey durante 15 años, luchaba por muchos lugares. Me encanta manchar mi espada de sangre, ahora vas a morir.
-Tío… no puedo respirar… suéltame…
Fild estaba morado y perdió fuerzas para intentar defenderse. Intentó arañar el rostro de su tío, simplemente por salvar su vida.
-Quiero verte muerto, así seré feliz con mi amada. Ella me quiere.
Según dijo estas palabras. Una lanza atravesó el cuerpo de Sebastián.
-Me has matado… te quiero… no lo olvides…-dijo Sebastián.
-Jamás te he querido, simplemente intenté sobrevivir, pero fue el peor de mis tormentos, mi propio tío abusando de su sobrina.
Sebastián murió y Fild logró sobrevivir.
Los dos hermanos vivieron junto en la abadía. Él seguía como caballero real y ella, se encargó de cuidar a su hijo.
En 1215, Fild, fue elegido, por méritos, conde de Ocaña.
Tuvo grandes tierras en su poder y construyó un gran albergue para personas sin hogar. Fue apodado como, el Conde de los mendigos.

LAS TEORÍAS DE RAMES

Rames es un caballero de la Orden del Temple, durante mucho tiempo ha seguido todas las reliquias de Jesús. La Lanza de Longinos, el Santo Grial y el madero donde supuestamente fue crucificado. Después de indagar y profundizar la historia de Jesús, descubre que el Mesías fue un hombre lleno de paz que simplemente se dedicaba a predicar.En la ciudad de Masada, situada a unas 100 yardas del Mar Muerto, descubre algo realmente sorprendente, que cambió el rumbo de la historia.

Masada, año 1140.

Rames lleva un par de años viviendo en la hermosa ciudad bañada por las tranquilas aguas del Mar Muerto. Su gran e inseparable amigo, Rahed, un ciudadano de Masada que asegura que Jesús vivió mucho tiempo en dicha ciudad y dejó muchos secretos.Rahed llevó a Rames a las cuevas de Sont, un lugar mágico e intransitable donde nadie se atreve a pasar. Cuando llegaron a las cuevas sintieron una enorme energía que envolvía sus cuerpos, era una sensación de paz, era muy placentero.Las cuevas de Sont es un lugar de galerías conectadas entre sí, con lagos interiores y algo realmente sorprendente. Jesús vivió escondido en esa cueva durante sus últimos años.Según Rahed, Jesús y su entorno fue manipulado por un general romano, según decía Merinos. Cuando Jesús fue crucificado, justamente cuando envolvieron su cuerpo, el general romano se dio cuenta que Jesús no era al que habían crucificado. El Mesías se ocultó en esta cueva.

-Amigo, según el general romano, Jesús no era al que crucificaron. Él fue, quien dijo que Jesús había muerto en la cruz. Y ¿qué hay de su familia? ¿qué pasó con María y José de Arimatea? –preguntó Rames.

-No se sabe nada de su familia. Parece ser que viajaron a Francia, es la única pista que hay. María de Magdalena y José de Arimatea huyeron hacia Egipto, hay varias versiones, de todas formas, vamos a mirar bien la cueva, quizás haya pistas y poder resolver todos esos interrogantes –dijo Rahed.

El templario estaba convencido que llegaría al misterio de Jesús, llegar al final de esta trama inventada por el general romano.Recorrieron el laberinto de cuevas, algo sorprendente descubrió Rames. Un esqueleto, un cuerpo vestido con una túnica blanca. El templario hizo unos estudios y correspondía al cuerpo de Jesús.

Jesús murió en la cueva. Cerca del cuerpo había unos papiros, estaba escrito en arameo.

Según la traducción de Rames, decía: Tras permanecer 20 años en este lugar, mi familia huyó hacia diferentes lugares, Francia y Egipto. Gracias a mi gran amigo Merinos, liberó mi esclavitud y ayudó a huir a mi familia. Tengo que agradecer a mi amigo haberme salvado de la muerte.Tras leer el pergamino, Rames entendió.

-Merinos manipuló la vida de Jesús para salvarlo. Por lo tanto Jesús no fue crucificado. Según el cuerpo, vivió mucho tiempo en esta cueva, escondido –comentó Rames.

-Jamás había pensado en eso. Jesús no fue el de la cruz. Huyó y vivió más de 60 años. Conozco a un amigo, le encanta la historia antigua.

Ambos recorrieron Masada. Llegaron a una gran llanura, había varias casas agrupadas.

Salió un señor mayor de origen musulmán. Era delgado y tenía una larga barba blanca, vestía una túnica de color morada.

-Gran amigo, te presento a Rames, hemos descubierto algo realmente intrigante. Hemos estado en las cuevas de Sont. Descubrimos un esqueleto y este papiro –dijo Rahed.

-Me llamo Phedm, soy experto en historia antigua. Este papiro tiene unos 1500 años. El que escribió el papiro era zurdo. Cuando lo escribió estaba muy nervioso, después los siguientes párrafos estaba más relajado. Me gustaría ver el cuerpo.

-Realmente sorprendente. Jesús era zurdo. Su nerviosismo en la escritura sería tras huir de Jerusalén. Vayamos a la cueva –dijo Rames.

Llegaron a la cueva y Phedem examinó el cuerpo. Por la posición murió de neumonía. Los huesos estaban gastados por la humedad de la cueva.

-Este esqueleto corresponde a un varón de unos 75 u 80 kilos. Era muy alto, quizás, 1,80 o 1,85. Complexión fuerte, más bien una musculatura definida.

-¿Cómo puedes saber todo eso? –preguntó asombrado Rames.

-Muchos años estudiando historia y restos antiguos. Espero que todos estos datos os sirvan de ayuda –dijo Pehdem.

Rames y Rahed agradecieron todas las pistas sobre Jesús.

El templario y su amigo enterraron el cuerpo. El secreto quedó en los templarios. Un ser maravilloso que no murió en la cruz.

¿Jesús fue realmente una historia manipulada?

 

 

 

 

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