Archivo | enero 2015

LA BRUJA Y EL TEMPLARIO

Leyenda Templaria

Béziers, (Francia), año 1220.

Nuga, es una mujer hermosa de cabellos largos, de color negro como el azabache. Posee unos ojos muy brillantes y azules. Su belleza es realmente perfecta. Es condenada por herejía en la plaza de la ciudad. El obispo de Béziers la condena a muerte  en la hoguera. Según él, hace prácticas de magia y adora al Maligno.

Jen es un caballero templario. Un hombre alto y fuerte. Hace unos años había participado en una batalla en Tierra Santa. Vivía en un castillo a unos kilómetros de Biéziers. Jen había tenido varios encuentros amorosos con Nuga, se encontraban muy enamorados.

Una noche fría de invierno. Un hermano de la Orden informó a Jen.

-Hermano. Nuga está apunto de ser quemada por las llamas,  ha sido condenada a muerte por el obispo de Béziers. Está en la plaza.

Jen cogió su gran espada y su escudo triangular  y dijo. -No puedo creerlo, la van a condenar a muerte injustamente, debo de impedirlo, antes que sea demasiado tarde.

El caballero templario galopó velozmente. Cuando llegó a las inmediaciones de la plaza, observó una gran columna de humo. El bullicio de la gente aclamaban a la bruja. Repetían continuamente -Quemen a la bruja.

Nuga estaba atada por los brazos a un grueso poste de madera, no podía moverse y sus gritos eran desgarradores. Las llamas empezó a quemar parte de su traje blanco.

Jen corrió entre la gente y enérgicamente subió al poste, y salvó a la hermosa dama.  Con su manto apagó las llamas del traje blanco. Un soldado con su lanza fue tras ellos.

El obispo gritaba. -Cogedlo y matadlo a los dos.

Jen montó en su caballo y desapareció entre unas montañas cercanas. Nuga abrazó al caballero.

-¿Por qué no has dejado que me quemaran?.

-No puedo soportar ver como tu belleza se derrite entre las llamas -afirmó Jen con ternura.

Esa misma noche estuvieron cabalgando por las montañas hasta llegar a una pequeña aldea, al sur de Francia, llamada  Auri, cerca de los Pirineos.

Cinco soldados, ordenados por el obispo localizaron a la pareja. Hubo una angustiosa persecución, hasta que lograron capturar a los dos enamorados. Un soldado con su larga lanza atravesó a la pareja, destrozando su corazón. Ambos fallecieron.

Según dicen los lugareños: sus almas siguen en pena, pero al menos murieron juntos y no quemados. Cada noche se oyen los gritos de los dos enamorados.

Hubo muchas ejecuciones injustas en toda Francia, protagonizada por la Santa Inquisición.

Leyenda Templaria. Escrita por Eduardo Agüera Villalobos.

YA PASAMOS DE LOS 600 SEGUIDORES, GRACIAS.

Muchas gracias a los seguidores de los templarios y de mi novela. Os agradezco vuestra confianza.

LA ESPADA PERDIDA

Leyenda Templaria.

Cuenta la leyenda:

Un joven llamado Bernardo, encontró un preciado tesoro. Una espada templaria.

Bernardo; recorrió toda la costa del Mar Muerto. Era un buscador de antigüedades. La espada la encontró dentro de una cripta, en el interior de un castillo derruido por el paso del tiempo. Cuando el joven historiador descubrió la espada, un haz de luz envolvió al joven. Por un momento se sintió como un auténtico caballero.

Cuando regresó a Londres, ciudad de donde procede el protagonista. Indagó en muchos libros históricos de la época. no había una espada similar. Estuvo años enteros buscando a quién pertenecía esa espada.

Una mañana de invierno, Bernardo salió y se dirigió al museo de historia, uno de los más importantes de la ciudad. El director del museo, cuando vio al joven con la espada, le comentó. -Esa espada la conozco. Es la espada de Hugo de Payens, el primer Maestre de los Templarios. -¿Dónde la encontró?.

-La encontré cuando viajé a la ciudad de Antioquía, en una antigua fortaleza -respondió el joven.

El joven indagó en la vida de Hugo de Payens. Según afirmaba el señor del museo, la espada correspondía, al mismo Hugo de Payens.

Una noche mientras dormía Bernanrdo, no se sabe exactamente que ocurrió. La espada desapareció. Y el joven apareció muerto en su lecho. Según dice la leyenda, fue una maldición del mismo Maestre, su alma se encargó de llevar su espada consigo.

Leyenda Templaria, escrita por, Eduardo Agüera Villalobos.

UN TEMPLARIO EN LAS COSTAS DE AMÉRICA

 Cuenta la leyenda:

Hubo un hombre blanco que cruzó el océano y llegó a las costas de Norteamérica. en el siglo XII, este noble caballero templario se llamó. Ricard de Berd.

Ricard de Berd nació en Francia en 1112. Desde que cumplió los 18 años, entró en la Orden del Temple en 1119,junto con su gran amigo, Hugo de Payens. Ricard decidió embarcarse a la aventura y cruzar el océano atlántico como espíritu aventurero, organizó un largo viaje, hacia las costas de América del Norte. Casi le cuesta la vida, cuando un devastador tornado destroza su embarcación. Dios ayudó a este noble caballero.

Ricard de Berd consiguió llegar a nado a Florida y compartió cultura con los indios de la zona. Le consideraron como a un Dios, hasta que finalmente, este noble caballero templario falleció en Florida de anciano. Le llamaron el Dios blanco.

Leyenda Templaria, escrita por, Eduardo Agüera Villalobos.

LA NOVELA CAMINOS DE UN TEMPLARIO, EN PAPEL, ESTÁ EN MI PODER

Queridos lectores y seguidores de la novela, quiero informaros que me siento muy feliz. Ya tengo en mis manos mi gran obra. Siento felicidad por saber que hay muchas personas siguiendo CAMINOS DE UN TEMPLARIO. De momento la novela saldrá publicada en España. Gracias por vuestro apoyo. Pronto conoceréis al protagonista que cumplió su promesa.

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